Tortilla de patatas sin huevo (VIDEO)

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Tortilla de patatas vegana

Hoy hemos traemos nuestra versión vegana de la tradicional tortilla de patatas .

Esta receta es el fruto de un largo proceso de búsqueda en el que, tras algunos intentos fallidos, hemos logrado dar con lo que nosotros consideramos que es una más que fiel reproducción de las recetas de tortillas de patatas con huevo.
Esta es una tortilla que está indicada tanto para dietas vegetarianas y veganas como para aquellas personas que padezcan intolerancia a la proteína del huevo.

RECETA VIDEO

INGREDIENTES [Para 4 personas]:

  • Patatas – 5 grandes o 1 kilogramo
  • Cebollas – 2 medianas
  • Nata vegetal de soja para cocinar – 200 mililitros
  • Leche vegetal de soja, almendras, arroz… – 100 gramos
  • Agar agar * – 2 gramos
  • Aceite de oliva
  • Sal

* El agar agar es un alga que se usa como gelificante. Puede ser encontrada en tiendas de dietética. Normalmente suele presentarse en forma de escamas, aunque también se presenta en polvo.

ELABORACIÓN DE LA RECETA

  1. En primer lugar, picamos las cebollas a nuestro gusto. Si queremos encontrar trozos en la tortilla las picaremos en trozos más grandes, si no, las procesaremos en trocitos más pequeños. Ponemos aceite de oliva a calentar. Una vez caliente, freímos las cebollas hasta que estén tiernas. No añadimos sal. Una vez las cebollas estén tiernas, las apartamos del fuego y las vertemos dentro de un bol grande. Reservamos.
  2. En una sartén grande, ponemos a calentar abundante aceite de oliva o de girasol, lo que prefiramos. Nosotros hemos usado aceite de oliva virgen extra, para que aporte mayor sabor a la tortilla.
  3. Mientras el aceite se calienta, pelamos y cortamos las patatas en tacos de, aproximadamente, 1 cm de grosor. Si cortamos las patatas en tacos demasiado pequeños, terminarán convirtiéndose en una especie de puré. Es preferible que los tacos sean grandes.
  4. Una vez tenemos el aceite caliente, freímos los tacos de patata, a fuego medio, hasta que su interior se ablande. No debemos freír las patatas hasta el punto que cojan color, si no se secarían demasiado y la tortilla no quedaría tan sabrosa. Una buena manera de saber si los tacos están listos es pincharlos con un cuchillo.
  5. Una vez que los tacos están listos, los sacamos de la sartén y los ponemos en un colador grande para que escurra el exceso de aceite. Una vez escurrido el aceite, vertemos los tacos en el mismo cuenco que tenemos la cebolla. Mezclamos bien y añadimos sal al gusto. Seguimos mezclando y probamos para saber si tenemos que añadir un poco más de sal. Reservamos.
  6. Ponemos a calentar, a fuego suave, una sartén con un poco de aceite.
  7. En un cazo mediano, ponemos a calentar la nata, la leche vegetal y el agar agar. Añadimos media cucharadita de sal. Llevamos a ebullición. Cuando la mezcla alcance el punto de ebullición, la apartamos del fuego y la vertemos dentro del cuenco donde se encuentra la cebolla y la patata. Mezclamos bien.
  8. Una vez que hemos mezclado todos los ingredientes en el cuenco, vertemos la mezcla sobre la sartén que tenemos caliente. Cocinamos a fuego medio durante unos minutos. Con la ayuda de un plato, que colocaremos sobre la sartén, damos la vuelta a la tortilla y la seguimos cocinando por el otro lado. Nos ayudaremos de una espátula de madera para ir presionando suavemente los bordes de la tortilla hacia el centro, con el fin de que la patata quede bien cohesionada.
  9. Giraremos la tortilla varias veces hasta conseguir que se dore por ambos lados. Durante la cocción, parte de la nata y la leche se evaporarán lo que hará que nuestra tortilla vaya cogiendo consistencia. Una vez que ambos lados adquieran un color dorado, nuestra tortilla estará lista.
  10. Una vez cocinada, recomendamos dejar que la tortilla se enfríe un poco para que el agar agar termine de hacer que la mezcla de patata y cebolla quede bien unida.

 

ANOTACIONES Y CONSEJOS

Una buena forma de saber si hemos usado la cantidad adecuada de patata, es prestar atención a cómo queda la mezcla de patata y cebolla una vez que le añadimos la leche y la nata. Si nos queda líquido en la mezcla, que no ha sido absorbido por la patata y la cebolla, es porque nos hemos quedado cortos de patata, lo que tendremos en cuenta para la próxima ocasión. En este caso, podemos retirar el exceso de líquido antes de cocer la mezcla.

El sabor de esta tortilla es mucho más marcado si se consume tibia.

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